Juanita Rojas: frente a la tecnología en casa, diálogo antes que prohibición

Abuelos con sus celulares y una nieta sonriendo en el sillón de una casa

Abogada hace 18 años, mediadora y oriunda de Saladas, Juanita Rojas fue la primera invitada del programa. Contó que fue reacia a la tecnología hasta que quiso volcar su experiencia en una página propia, y desde ahí conversó con María del Carmen Ruiz Díaz sobre familias, adolescentes, abuelos y la inteligencia artificial en el ejercicio del derecho.

El diálogo que se mudó al celular

Lo que más le preocupa es lo que se perdió. Antes se conversaba en la mesa; hoy, dice, el diálogo se transmite por celular o por WhatsApp. Ve poca comunicación en las familias, sobre todo con adolescentes y niños, y de ahí vienen los problemas: juegos en línea, adultos que no saben por dónde anda su hijo.

Ni prohibir ni mirar de lejos

Cuando un chico pide un celular o quiere entrar a un juego, la respuesta automática suele ser “no”. Rojas, que además de abogada es madre de una adolescente, lo llama arma de doble filo: tarde o temprano lo van a descubrir. Su consejo es incursionar juntos. Si antes los ídolos eran otros, hoy son streamers y personajes de las redes; interesarse por lo que hace cada uno, con moderación y con advertencias, es una forma de estar cerca. “No es sencillo”, concede, pero hay que adaptarse a esta generación.

Abuelos y nietos

En el otro extremo están los abuelos, a quienes conoce por su trabajo. Tecnología, poca, pero buena onda de sobra: arrancan con WhatsApp, se complican con las videollamadas grupales y son los nietos quienes les enseñan. El diario en papel que ya no se compra los llevó a descubrir el diario digital. Rojas cree que el acercamiento tiene que venir de todas las partes: abuelos, padres y escuela. “Nos actualizamos de a poquito y a los dos días hay algo nuevo”, resume.

Cuando la imagen no es una broma

Rojas contó que escuchó de casos recientes de adolescentes que alteran fotos de compañeros con inteligencia artificial. Para algunos chicos puede ser una picardía; para otros no, y el problema llega cuando esas imágenes se exponen en redes sin permiso ni autorización. Recordó también la nueva ley penal juvenil como motivo para conversar sobre qué está bien y qué no.

El colegio orienta, dice, pero la educación empieza en casa. Y es dura con una costumbre: cuando hay un problema, derivar al psicólogo antes que sentarse a preguntarle al hijo cómo le fue. Un profesional ve la evolución, pero lo que hace falta pasa por dialogar.

La inteligencia artificial en el estudio

Ella misma fue reacia, y hoy la usa. Con sucesiones donde los herederos están en Australia, Italia y España, y todos en un solo grupo de WhatsApp, le pide un borrador a la herramienta. Un trabajo que antes le llevaba dos horas ahora queda adaptado en cinco minutos.

Pone límites. No comparte datos personales de clientes ni expedientes. Relee y chequea todo, y no la usa para buscar jurisprudencia. También advierte lo que ve en el ambiente: escritos y fallos que se nota que pasaron por una máquina, errores de redacción, pérdida de objetividad. “Mandamos, pero no leemos lo que mandamos”, dice. Y recuerda lo obvio: ahí va tu firma.

Las cartas

Para Rojas, el derecho del niño a ser oído no se agota en ir a una audiencia. Algunos adolescentes tienen facilidad de palabra y otros no, así que les propone escribir cartas a los jueces contando qué quieren. Es la vieja escuela, y funciona. Desearía, además, que el juez volviera sobre esa carta: llamar al chico y decirle “te escuché, esto es lo que va a pasar”.

El derecho son historias

Define el derecho como historias de vida. Por eso se dedica a la mediación: escucha, baja los decibeles, y en las sucesiones, donde el duelo pesa, recomienda al menos una reunión entre herederos, estén o no de acuerdo. “Por lo menos que se escuchen.” Un acuerdo, sostiene, llega antes que un expediente judicial, que puede llevar años y un desgaste emocional tremendo.

¿Y la tecnología? Ayuda, pero no reemplaza el momento de sentarse a conversar.

Mirá la entrevista completa: https://www.youtube.com/watch?v=vcSBpx9K5Q4

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Preguntas frecuentes

¿Quién es Juanita Rojas?

Es abogada hace 18 años, mediadora y oriunda de Saladas. Fue la primera invitada de Inteligencia con Propósito.

¿Qué recomienda ante el uso del celular y los juegos en línea de los chicos?

Dialogar en lugar de prohibir: interesarse por lo que hacen, incursionar juntos, con moderación y con advertencias.

¿Cómo usa la inteligencia artificial en su trabajo como abogada?

La usa para armar borradores: un trabajo que le llevaba dos horas queda adaptado en cinco minutos. No comparte datos personales de clientes ni expedientes, relee y chequea todo, y no la usa para buscar jurisprudencia.