
Cuando decidí hacer este programa, me agarró miedo. No lo voy a negar.
Tengo más de 25 años de periodista y comunicadora y, aun así, el miedo apareció. (Y eso, con tantos años encima, todavía me sorprende.) Por eso entiendo a cada persona que mira la inteligencia artificial con todo el temor del mundo.
Yo hice el camino al revés. Cuando el runrún empezó, allá por 2022, mi alma curiosa me empujó a meterme. Entré a ChatGPT por primera vez en diciembre de ese año y desde entonces no paré.
“¿Esto es seguro?”
Animarse no es tirarse de cabeza. Con cuidado, con respeto, prestando atención. De camino a grabar este programa le mandé un audio a mi mamá: que se fijara bien en una supuesta notificación del PAMI que le había llegado. Todo va tan rápido que un hackeo puede estar en cualquier mensaje.
Este año, en un taller de inteligencia artificial, un alumno de más de 65 me hizo la pregunta que más me quedó: “¿Pero esto es seguro?”. Le contesté lo que pienso: no existe nada seguro en el mundo. Esta herramienta nos abre una ventana a un mundo nuevo y no sabemos qué hay del otro lado. Como en todo, hay gente buena y gente que la va a usar sin escrúpulos.
Con el criterio al mando
Mi invitación, entonces, es a usarla. Pero con el criterio humano siempre adelante, sabiendo qué quiero lograr y para qué. Como dijo hoy nuestra entrevistada, se trata de poder usar la herramienta y no de que la herramienta nos use a nosotros.
¿Cómo se consigue eso? Que yo entienda, de una sola manera: teniendo desarrollado el criterio sobre para qué la voy a usar y con qué finalidad. Desde ahí el panorama se aclara bastante.
Por eso quizás la pregunta no es qué herramientas usar. Es para qué las quiero y cómo las quiero usar. Esa fue mi reflexión de cierre en el primer programa de Inteligencia con Propósito, y sigue siendo el punto de partida.
Mirá la entrevista completa: https://www.youtube.com/watch?v=GZh9AHNOS54
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Preguntas frecuentes
¿Hay que tenerle miedo a la inteligencia artificial?
El miedo es comprensible, pero la propuesta de esta columna es animarse con cuidado, con respeto y prestando atención, y con el criterio humano siempre adelante.
¿Es segura la inteligencia artificial?
Ninguna herramienta lo es del todo: hay gente que la usa bien y gente que la usa sin escrúpulos. Por eso conviene desconfiar de mensajes sospechosos y no dar datos sin chequear.
¿Cómo elijo qué herramienta usar?
La pregunta no es qué herramienta, sino para qué la quiero y con qué finalidad. Con el criterio claro sobre el objetivo, el panorama se aclara.
