
Vino desde Mendoza a dar una charla en NEA Tech y terminó conversando en el Museo de Arte Contemporáneo de Corrientes. Mario de la Torre preside Auronova, una empresa que desarrolla agentes virtuales para atender clientes por WhatsApp y otros canales, y tiene una convicción: el cambio no está en la inteligencia artificial sino en las personas que la usan.
Un salto que ya no espera
Antes de Corrientes pasó por Salta, por Punatech. Hay una seguidilla de encuentros como estos en el interior del país, y De la Torre tiene una explicación. Durante años los polos tecnológicos fueron Buenos Aires, Rosario, Córdoba y Mendoza; hoy el resto de las provincias también quiere dar ese salto, y lo puede hacer porque la tecnología se democratizó.
“La misma tecnología que está en Silicon Valley la tenés acá”, resume. La inteligencia artificial llega a Corrientes igual que a Buenos Aires: está a un clic. Lo que falta, según él, es sentarse a trabajar con lo que ya hay.
Mismo auto, distinto piloto
Si dos empresas competidoras acceden a las mismas herramientas, ¿qué las separa? Para De la Torre, la respuesta tiene nombre de charla: darle a cada empresa su propio ADN. Usó una imagen de la Fórmula 1: todos los autos son iguales, cambia el piloto y cambia cómo se hacen los procesos para ganar.
Por eso insiste en capacitarse y en las habilidades blandas. Y aclara que no habla de resumir un texto. Lo que ve en sus clientes, dueños de empresas, es otra cosa: están desarrollando adentro herramientas propias para no depender de nadie y tener una ventaja que otros no pueden copiar.
Mucha gente quiere, poca sabe por dónde
Los eventos se llenan, también de público joven, y los empresarios se dan cuenta de que algo cambia. Lo que les falta es el mapa: hay tantos caminos que no saben cuál tomar, ni siquiera qué inteligencia artificial elegir.
De la Torre no esconde la brecha. Repite lo que se dice por ahí: habrá dos tipos de personas, las que saben de inteligencia artificial y las que no, y las segundas van a salir muy perjudicadas. Su propuesta es una tríada. Las empresas dicen qué necesitan, las universidades capacitan en cosas específicas y el Estado pone recursos y habilita espacios donde todos se crucen.
Lo que le da miedo (y no es un Terminator)
Pregunta incómoda: ¿la inteligencia artificial salva o destruye? En los pasillos del evento hay de los dos bandos. De la Torre se define pesimista, pero con esperanza. Su temor no tiene robots: tiene un mal manejo que haga colapsar una represa como Yacyretá, una luz que se corta diez horas, una fibra óptica que se cae, hospitales atacados por ciberdelincuentes que roban información y piden plata para no revelarla. Dice que escuchó casos así. Por eso pide ciberseguridad y que las cosas se hagan bien.
Aun así, confía en que la humanidad se va a adaptar: siempre hubo buenos y malos. Y mientras tanto, sugirió, no está mal disfrutar la ola.
Mirá la entrevista completa: https://www.youtube.com/watch?v=3bUqY5cSv9A
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Preguntas frecuentes
¿Quién es Mario de la Torre?
Es el presidente de Auronova, una empresa que desarrolla agentes virtuales para atender clientes por WhatsApp y otros canales. Dio una charla en NEA Tech, en Corrientes.
¿Qué diferencia a una empresa de otra si todas usan la misma tecnología?
Según De la Torre, las personas: su capacitación, sus habilidades blandas y la forma en que cada empresa le da su propio ADN a los procesos. Lo compara con la Fórmula 1: los autos son iguales, cambia el piloto.
¿Qué riesgo de la inteligencia artificial le preocupa?
No son los robots, sino el mal manejo de sistemas críticos y los ataques de ciberdelincuentes, por ejemplo a hospitales. Por eso pide ciberseguridad y que las cosas se hagan bien.
